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domingo, enero 22

Quarry

Empecé a ver esta serie porque buscaba otro 'Banshee' y me encontré con algo muy distinto. Sí, es violenta y hay personajes potentes, pero tiene los pies en el suelo: 'Quarry' cuenta una historia que podría ser real. Tras el protagonista hay una historia creíble que lo convierte en alguien que encajará difícilmente en la sociedad a la que vuelve casi por obligación. Busca la paz pero lleva mucha guerra dentro todavía, y nadie se lo pone fácil para que pueda dejar el pasado atrás.

Quarry
2016-

Mac Conway acaba de volver de la guerra de Vietman, aunque no es la primera vez que ha estado allí. Se ve que tras la primera vuelta echaba de menos el olor a napalm por las mañanas. O algo mucho más oscuro.

Mac / Quarry.
El regreso a la vida de civil en Memphis no es fácil. Cuando él vuelve todavía al trastorno de estrés postraumático no se le había puesto nombre pero no hace falta ser psicólogo para ver que su mente está llena de cicatrices mal curadas. Su mujer, Joni, está esperándolo, aunque tampoco ha sido fácil para ella sobrellevar esos largos meses separados.

Alguien como Mac tiene fácil caer en el lado oscuro. La tentación del dinero fácil es grande. Matar para él es relativamente sencillo, aunque no es lo mismo hacerlo en el frente que a sangre fría. Cuando The Broker (así se hace llamar) se le acerca para hacerle una oferta casi irresistible, a Mac se le llena la cabeza de dudas. Pero da igual que no quiera meterse en líos. Los líos vienen a él. O quizá él los atrae. Como diríamos por aquí, la cabra tira al monte.

La gente de The Broker.
No cuento más, que con esto ya os podéis hacer una idea de por dónde pueden ir los tiros (nunca mejor dicho). 'Quarry' (ya veréis el por qué del nombre) podría quedarse en una serie tonta de matones, sicarios, asesinatos y acción, pero ha preferido profundizar más, ser algo más. Los personajes son de verdad y sus dramas le dan peso y forma, los hacen duros, tristes y jodidos.

La serie no es fácil de ver. El ritmo es pausado en exceso a veces, roto de pronto por momentos de violencia, no solo física. Hay capítulos en los que la serie se detiene, se mete en un pozo para darle la vuelta a todo. Los secundarios van cogiendo forma y protagonismo (es el caso de Buddy, un personajazo), y la sombra del "malo" se hace cada vez más densa en una historia que termina de entenderse al final de la temporada.

Los actores están de lujo. Peter Mullan es The Broker, que es un acierto siempre. Mac (alias Quarry) es el papel de Logan Marshall-Green, un actor poco conocido al que vimos por el blog en 'Dark Blue', aunque lo conocemos más que a Jodi Balfour, la actriz que hace de su mujer. De Buddy hace Damon Herriman, que recordaréis de 'Justified' y 'Secret City'.

En fin, una recomendación de esas que hay masticar lentamente, emocionalmente dura, sin dejar de ser una serie criminal y salpicada de sangre.