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miércoles, agosto 10

Braindead

El matrimonio King no ha tardado en ponerse con otra serie tras acabar 'The Good Wife'. Y se nota que es suya, claro, porque se habla de política, porque los personajes tiene personalidades potentes... ¿y porque hay unos bichos alienígenas que se te meten por la oreja y...? Bien, esto suena más raro, pero cuando entremos en detalle entenderéis por qué esta es la serie de ciencia ficción que solo podrían hacer ellos, con la producción de Ridley Scott y más de un actor que salta de la anterior serie a esta. Solo tuvo una temporada, aunque con un final aceptable


Braindead
2016-RIP

Los King nos han dado a Alicia Florrick y a otros muchos personajes entrenados para manipular tanto a las personas que odian como a las que aman. Si habéis visto 'The Good Wife', habéis aprendido que un abogado que se precie de serlo ha de convertirse en un maestro sibilino del retorcido arte del engaño, la triquiñuela, el espionaje, el control de las emociones, la hipocresía y de la traición. En 'Braindead' no cambian de registro en este aspecto. Los protagonistas son políticos.

Laurel y Luke Healy.
Nunca habría imaginado que esta gente pudiera saltar del género abogados a la ciencia ficción sin despeinarse. Pero sí, lo han hecho. En realidad, por lo visto hasta ahora, la parte de ciencia ficción es la excusa perfecta para poder seguir indagando en la maldad humana, solo que llevándola a extremos... inhumanos a la vez que cómicos, todo ello mezclado con la sorna habitual de los creadores de la serie. Os cuento el arranque.

Estamos en Washington DC, en el Senado de los Estados Unidos de América. El senador demócrata Luke Healy (Danny Pino; 'Ley y Orden') enchufa a su hermana Laurel para que trabaje en algo y se saque un dinero a costa de los ciudadanos. Su misión: atender a las quejas de los votantes de su estado. Hasta aquí todo "normal". Al mismo tiempo, atentos, un meteorito ha caído en la Tierra y unos científicos lo están a punto de estudiar. Pero todo se para cuando el Gobierno echa el cierre al no aprobar el presupuesto.

En los USA esto supone que casi todo se paraliza por falta de financiación. Incluidos los científicos que iban a estudiar el meteorito. No hay dinero, así es que cada uno a su casa. Y por eso no se percatan de que del meteorito sale en una fila ordenada y disciplinada lo que parecen ser unas hormigas del espacio exterior. 

El conspiranoico.
El Gobierno quiere desbloquear la situación, pero no hay votos suficientes. Demócratas y republicanos empiezan a negociar. Lo que no contaban es con que si esas hormigas se meten en tu cabeza es posible que tu personalidad cambie y se radicalice. Laurel es una de las primeras personas en darse cuenta de que algo raro está pasando a su alrededor. No cuento más, que ya es bastante (todo lo dicho se ve pronto en el piloto).

Junto a Laurel, el personaje de Mary Elizabeth Winstead ('The Returned', '10 Cloverfield Lane'), encontraremos a la científica Rochelle Daudier, el papel de una ex 'The Good Wife', Nikki M. James, y al friqui conspiranoico Gustav, interpretado por Johnny Ray Gill ('Rectify', 'Underground'). Los King han repescado de su anterior serie a Zach Grenier, anteriormente conocido como David Lee, y que ahora interpreta al padre de los Healy. En el lado "infectado" de la trama nos encontramos con el senador republicano Red Wheatus, al que pone rostro Tony Shalhoub ('Monk', para los amigos).

La serie mezcla política, comedia (¿terror cómico?), acción, suspense y una crítica nada velada a los tejemanejes políticos norteamericanos. Un político, si quiere, puede ser muy peligroso, y si encima tiene medio cerebro sorbido por unos bichos...

En fin, por todo esto, la recomiendo fervientemente. En estas semanas veraniegas está siendo la serie más fresca de la parrilla, una comedia distinta, mezcla de géneros y con momentos muy... explosivos, un humor algo gore a veces y, no podía faltar, alguna historia romántica entre Montescos y Capuletos (no sé quiénes serían los demócratas y quiénes los republicanos... da igual).

Una curiosidad. Para empezar fuerte, cada capítulo arranca con el habitual "Previously on..." pero en esta ocasión han encontrado una forma distinta de recordarnos qué es lo que sucedió en el capítulo anterior: nos lo cantan con una melodía tan pegadiza que no se me quita de la cabeza. Muy grande.

Cancelación
La serie no renovó para una segunda temporada, aunque no les ha quedado nada mal el final. Se puede ver como miniserie.

(Ahora os pondría el tráiler, pero la CBS, en el momento en el que escribo este post, ha hecho que desaparezca de Youtube. En cuanto resucite, lo añado a la entrada).