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miércoles, marzo 16

11.22.63

De las adaptaciones de las novelas de Stephen King hay chicha para escribir varios libros. El resumen de todos ellos podría ser: "la mayoría de las pelis y series basadas en sus libros son realmente penosas". La última serie, de infausto recuerdo, es 'Under the Dome' y la última peli, 'Mercy' (?). Esta que traemos al blog, una miniserie de ocho capítulos, puede romper la mala racha que lleva el pobre (lo de pobre es un decir, claro).

11.22.63
2016

Con un actor protagonista con cierto caché, James Franco ('127 horas', 'Spiderman', 'Hospital general'), un argumento más que interesante y la producción del omnipresente J.J. Abrams, '11.22.63' no pinta nada mal. Lo mejor es que es una miniserie: en ocho capítulos nos tienen que contar la historia, así es que, salvo que a alguien le dé por renovarla y estirarla innecesariamente, tendremos una historia cerrada para disfrutar sin más.

La novela de King, del mismo nombre que la serie, se publicó en 2011. La idea de arranque del libro (y de la serie) es bien sencilla (los spoilers son inevitables para contar el argumento pero en el primer capítulo se desvela todo lo que os voy a decir): hay una puerta que te lleva a un día concreto de 1960. Efectivamente, amigos, hay viajes en el tiempo, y eso siempre nos gusta. Si por mí fuera, pondría viajes en el tiempo hasta en los culebrones...

(Nota sobre la puerta temporal: Podría pertenecer 'El Ministerio del Tiempo' si no fuera porque en la serie española las puertas no dan siempre al mismo día, sino que el tiempo avanza "al otro lado" al mismo ritmo que en este; y porque no está en territorio español o anteriormente español, creo).

En fin, voy al grano, que me disperso. La puerta en cuestión está en un restaurante, propiedad de Al Templeton, un señor que ha estado yendo a 1960 con la idea de, sorpresa, evitar la muerte de Kennedy. Son esas cosas que los americanos siempre están pensando en hacer, porque JFK es como un dios allí y siempre pensarán que de haber evitado su muerte todo habría ido mejor, empezando por la Guerra de Vietnam, por ejemplo. Este hombre está bastante enfermo y antes de palmarla le cuenta su secreto al personaje de Franco, Jake Epping, para ver si le convence para que siga sus pasos y acabe con su misión. Y como el señor Chris Cooper ('American Beauty', 'Adaptation') es tan buen actor, no le cuesta nada convencerlo y Jake se mete de lleno en la trama.

Lo interesante de la serie no es ya si salva o no a Kennedy. Lo interesante es el proceso. Porque como todos sabemos hay mil teorías sobre quién mató al presidente. La oficial, que apunta a Lee Harvey Oswald, y las conspiranoicas, que pringan a la CIA, al FBI, a la Madre Teresa de Calcuta y a todo aquel que pasara por allí en ese momento. Así es que el prota aterriza en 1960 con tres años por delante para averiguar quién fue realmente el asesino (no le vale con matar a Oswald, porque pudo no ser él), y evitar el crimen. En el camino conocerá a Bill (George MacKay) y a Sadie (Sarah Gadon, 'Un mundo sin fin'), pero eso ya lo iréis viendo.

Puestos a buscarle fallos, siempre es posible entrar en la discusión eterna de los viajes en el tiempo, las consecuencias de los cambios, las paradojas, etc. El prota podría "probar" a cargarse a Oswald en cuanto lo viera, volver al presente y ver qué ha pasado. Y si Kennedy sigue vivo es que el asesino fue otro. Pero claro, tendría que volver a empezar todo de nuevo desde 1960, con lo que sería un suplicio innecesario para el prota (y para los espectadores). En fin, dejémonos llevar por la historia y a ver dónde nos lleva.

Ah, y los que hayan leído la novela pueden perfectamente evitar contarnos cómo acaba (agradecidos quedamos). Os dejo el tráiler por si queréis catarla un poco.

Tras ver el final (sin spoilers), sigo recomendándola. Es una historia redonda, que tiene sus bajones a mitad de serie pero que acaba con un muy bien último capítulo lleno de acción, rayadas temporales y momentos muy emotivos. No le falta de nada.

PD: Sé que está de más, pero por si acaso lo aclaro: ya os podéis imaginar que el título hace referencia a la fecha en la que se cargaron a Kennedy, en formato anglosajón (22 de noviembre de 1963).