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jueves, noviembre 27

How to Get Away with Murder

No soy nada fan de Shonda Rhimes. Para quien no la conozca, resumo, es la creadora de series como 'Anatomía de Grey', 'Private Practice' o 'Scandal', o sea que, cuente lo que cuente, le gusta enredar a los personajes y darle un punto que como mínimo roza el culebrón. Admito que he visto poco de lo que ha hecho. Capítulos sueltos de sus series que no me han enganchado nada de nada. En esta ocasión, me he atrevido con su última producción y bueno... ahora os cuento. La serie ya ha sido renovada para una segunda temporada.

How to Get Away with Murder
2014-

En cuanto empecé con ella me vino a la cabeza 'Damages'. La razón: la estructura temporal. Además, el personaje que en esa gran serie interpretaba Glenn Close puede tener un ligero parecido con el de la abogada y profesora de derecho Annalise Keating: una mujer dura en apariencia pero con varias capas de humanidad por debajo. Por personajes y ritmo, recuerda a cualquiera de las series de Rhimes. Porque ritmo no le falta. Es un no parar. Ya desde el principio, no hay lugar para el reposo.

La historia, como en 'Damages', empieza en el punto de máximo caos de la temporada, y luego vuelve tres meses atrás para contarnos el proceso, capítulo a capítulo, hasta llegar al momento que se nos recuerda en cada episodio, al giro en la trama que ya no tendrá marcha atrás. Al asesinato.

Annalise Keating (Viola Davis, nominada a los Oscar por 'The Help' y 'Doubt') es profesora en la Universidad y al mismo tiempo ejerce de abogada. Por lo que vemos, parece que le toca siempre defender a (presuntos) asesinos. Como quiere mano de obra barata, "premia" a unos cuantos alumnos con unas prácticas no remuneradas en su despacho.

Allí, aprenderán a golpe de caso, trabajando hasta cuando lo que tendrían que estar haciendo es estudiar para el examen del día siguiente. Pero merece la pena. Keating es muy valorada y se puede aprender mucho de ella. Este año los elegidos son cinco estudiantes de lo más dispar. Wes, Connor, Michaela, Asher y Laurel conforman el quinteto de becarios, que no se conocen de nada pero que en poco tiempo pasarán por muchas historias personajes, tramas románticas, casos varios para finalizar metidos en un lío monumental, con el que arranca la temporada, y que se resume con el título de la serie (traduzco libremente): Cómo salir impune de un asesinato ('Cómo defender a un asesino', han traducido aquí). Los cinco saben ser antipáticos, cada uno a su manera, y son unos trepas de mucho cuidado. Esto a Annalise le viene muy bien. Así trabajarán más (da la impresión de que sin ellos esta mujer no podría trabajar porque ellos le hacen todo el trabajo).

Se podría decir que esta serie es el lado oscuro, histriónico-adolescente y culebronero de 'The Good Wife'. Lo de oscuro, aparte de por los crímenes, va porque aquí los protagonistas no dudan ni un segundo en saltarse la ley, empezando por la mentora del grupo. Desde el primer curso los futuros abogados aprenden a hacer trampas sin que les pillen. Si Alicia Florick conociera a la Keating saltarían chispas.

La serie gira en torno a varios crímenes. El que se comete al principio de la serie (que se cometerá, más bien), el que investigan los protagonistas a lo largo de la temporada (el crimen de Lila Stanguard) y los casos que se desarrollan en casi cada capítulo (que es la parte autoconclusiva de la serie y la lección para los TopLawyer que "concursan" para llevarse la estatua/premio que la profe da al mejor de los aprendices).

Cuando escribo esto la serie se encuentra en pleno parón tras los nueve primeros capítulos (son 15). Todavía queda el tramo final, pero ya os puedo decir que es de esas series que se ve del tirón, porque, no, no es una grande y no estará en mi lista de las mejores del año, pero tiene un ritmo que engancha. Además, consigue que te quedes viéndola para ver si hay suerte y entre crimen y crimen se cargan a alguno de los protagonistas. Espero que no le toque a Rebeca (bastante mal lo pasó en 'The Killing' Katie Findlay). Me valdría Asher (Matt McGorry, 'Orange is the New Black'), que es un bobo, Michaela (Aja Naomi King), que es una pija insoportable, Connor (Jack Falahee), que va de guay pero es un histérico, Laurel (Karla Souza), que es una sosa o Wes (Alfred Enoch, Saga Harry Potter), que es el que va "yo no he roto un plato" pero que luego... En fin, que cualquiera me vale como sacrificio, además de los dos personajes rarunos que trabajan con Annalise, que son meros comparsas en la trama.

Si sois seguidores fieles de Shonda, seguro que ya la estáis viendo. Si no, probadla, que no deja lugar al aburrimiento. Es entretenimiento puro. Como os adelantaba, ya ha sido renovada para una segunda temporada y es posible que renueve el cásting con nuevos estudiantes en la segunda tanda. En cuanto termine en febrero, volveré para rematar la faena.