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miércoles, septiembre 17

Outlander

Cuando escribo esto faltan unas horas para el referéndum por la independencia de Escocia. Al mismo tiempo, en la cadena Starz vemos a clanes escoceses de mediados de siglo XVIII organizarse para tratar de poner un Estuardo en el poder y acabar así con el dominio inglés. Será casualidad. Aparte de esto, una inglesa del siglo XX anda por aquellas tierras, dos siglos antes de su tiempo, tratando de volver a su mundo. La serie ha sido renovada ya para una segunda temporada.

Outlander
2014-

Lo primero que salta a la vista con el paso de los capítulos es que no parece un producto Starz. Echamos en falta desnudos, cuerpos musculados (alguno hay) y sudor. Lo segundo, que seguimos con la racha de adaptaciones. En esta ocasión le ha tocado a la saga infinita de libros de la escritora norteamericana Diana Gabaldón titulada como la propia serie, 'Outlander'. Ronald D. Moore es el productor y guionista, que ha hecho mucha ciencia ficción ('Battlestar Galactica', 'Helix', pelis de la saga 'Star Trek', y la extraña y añorada 'Carnivàle').

El arranque de la serie se puede contar en pocas palabras... pero hoy me voy a enrollar. Si no sabes nada cuando te pones con ella empieza pareciendo una historia romántica entre Claire Beauchamp y su marido, el historiador Frank Randall, que se desarrollará durante la Segunda Guerra Mundial. Error. Al poco de ponernos con 'Outlander', no doy detalles, Claire se ve transportada a 1743, donde conoce al clan MacKenzie, un grupo de brutos escoceses que la acoge entre los muros de su fortaleza. Sí, todo muy paranormal.

Después de adaptarse extremadamente rápido al cambio de época, Claire, la forastera, se centra en un único objetivo: conseguir la forma de volver a su tiempo. No lo tendrá fácil, aunque la compañía del guaperas con falda, Jamie, le ayudará a pasar el mal trago. Desde el arranque, Claire tendrá un enemigo, un soldado inglés, bruto como él solo, Jack Randall, que resulta ser un antepasado de su marido, y además tan tan tan parecido a él que ambos personajes serán interpretados por el mismo actor, Tobias Menzies, un actor que siempre cumple, haga lo que haga, y que es un fijo en este blog  ('The Honourrable Woman', 'Game of Thrones', 'The Shadow Line', 'Roma').

La protagonista aquí es Caitriona Balfe, actriz a la que hemos visto poco. Os puede sonar de la peli 'Now you see me'. Al cachas escocés lo interpreta Sam Heughan, más desconocido aún. En realidad, la serie está llena de actores desconocidos, que además saben hablar gaélico (en realidad tienen un profe), entre los que quizá el más conocido es Grahan McTavish, aquí uno de los jefes del clan, Dougal, por haberlo visto en las pelis de El Hobbit, y algunas series, como '24'.

No sé lo fiel que será la serie al momento histórico que describe. La relación entre ingleses y escoceses, las revueltas contra el poder, las costumbres de la gente de esa época y lugar... nada parece sacado de la manga. Si algún historiador lector del blog encuentra descabalgues históricos, que nos lo cuente.

El momento histórico es importante, pero el meollo de la historia, que su protagonista nos cuenta en primera persona (tiran de voz en off cada dos por tres), es lo que enganchará a quien se ponga con ella. ¿Es una serie para chicas? Sí, a poco que echemos un rato, parece una serie pensada para el público femenino, o, corrijo, para un público femenino alejado del género fantástico pero cercano al romance y al cine de aventuras. Pero no cierra las puertas al público masculino. Eso sí, es ciencia ficción blanda. Tan blanda que puede ruborizar a más de uno que se me ocurra definir 'Outlander' como ciencia ficción.

Pero la pizca de este género que le han echado en el guion es más que un muletazo para hacernos caer en una historia romántica de aventuras (que también). Tiene su gracia el hecho de que la prota sepa lo que sucederá en el futuro y por ello sepa manejarse bien en esos tiempos más rudos. Sabe de medicina, lo que le ayuda bastante para hacerse respetar, y conoce la historia que está por venir, lo que le permite observar lo que le rodea con una perspectiva que no sería posible si no fuera por su condición de viajera en el tiempo.

En fin, hay buenas interpretaciones, mejores panorámicas (solo por las vistas merece la pena) y cierto interés por ver cómo se las apañará Claire entre tanto bruto. Ya me contaréis, si la veis. Por lo pronto, a quien le guste, que sepa que habrá segunda temporada.