Google+ Críticas en Serie: The Leftovers

sábado, julio 12

The Leftovers

La confusión siempre es bienvenida en este blog. El atrevimiento también. Cuando una serie provoca emociones encontradas, más aun. Acaba de empezar y las opiniones sobre ella ya están polarizadas. Había ganas de que llegara una serie así, aunque exista el riesgo de que la audiencia decida hacerla pasar por la guillotina. Antes de que llegue ese momento, mientras todavía vive, la traigo a Criticas en Serie.

The Leftovers
2014-

La expectativas son siempre grandes cuando Damon Lindelof y HBO suenan en la misma frase. Cuando uno de los creadores y guionistas de 'Lost' vuelve al ruedo, las especulaciones se multiplican. Es normal. Después de acabar la serie con uno de los finales más polémicos de la historia (no exagero), Lindelof ha estado más centrado en el cine, con los guiones de 'Guerra Mundial Z' o 'Prometheus'. Ahora vuelve a la tele para adaptar junto al autor la novela de Tom Perrotta.

La tentación de esperar un 'Lost' es grande. Muchos caen en ella. Los comentarios más habituales se refieren al final, claro. Seguro que ahora nos enreda con una historia llena de preguntas y deja la mayoría sin responder. El temor es fundado, pero esta serie, como la novela, juega a otra cosa. Aquí las respuestas son lo de menos.

El planteamiento inicial es tan brutal que uno espera encontrarse ante una serie de pura y tradicional ciencia ficción. En cuando arranca esperamos que los derroteros nos lleven a un 'Flash Forward' alienígena, a un 'The 4400' o similar. Pero no parece que vayan por ahí los tiros. El arranque es muy potente pero el objetivo no es darle explicación sino observar las consecuencias. El drama que se plantea es el siguiente: de pronto, el 2% de la población mundial, 1 de cada 50 personas, desaparece. Así de sencillo. Se volatilizan. Todos a la vez, sin sentido alguno, sin discriminación de raza, sexo, edad, religión o clase social. Como en la lotería, solo que aquí todos participan sin haberlo pedido. Tras el suceso, la historia salta tres años adelante. Nadie sabe qué pasó, quién o qué provocó ese cataclismo que ha descolocado a todo el mundo, a unos más que a otros, y no de la misma manera. Es en esto en lo que se centra, como apunta El Seriéfago en su diario, como si estuviéramos viendo 'Treme', solo que aquí no se le puede echar la culpa al huracán, ni se puede enterrar al ser querido, y no hay música que anime a los que han perdido a su familia y amigos. Aquí el golpe no se sabe de donde viene y lo que hay que ver es cómo los personajes levantan cabeza, los que pueden. Se parece más a un experimento literario de José Saramago que a una historia de ciencia ficción pura y dura. 'The Leftovers' se puede traducir como "Los supervivientes" o "El resto", los que quedan en el planeta frente a los que se han ido. Y los que quedan son los protagonistas, claro.

Tras el golpe, llegan las teorías, los estudios, la digestión de lo que ha sucedido. La ciencia y las religiones buscan respuestas. Algunos quieren seguir adelante, otros quieren recordar lo que ha sucedido, no olvidar, y por eso surgen sectas, como la de esas personas que deciden dejar de hablar, visten de blanco y fuman sin parar. También aparece un gurú al que todos buscan para encontrar la paz.

Por supuesto, hay caras conocidas. Liv Tyler ('Belleza robada', 'El Señor de los Anillos') es Meg, una de las muchas personas que no se ha recuperado del golpe. Al agente Kevin Garvey lo intepreta Justin Theroux, que tuvo un breve paso por 'A dos metros bajo tierra' y que es además guionista ('Zoolander 2', 'Ironman 2'). También nos encontramos con Christopher Ecclestone, un Doctor Who al que hemos visto hace poco en 'Blackout' y en 'Thor: The Dark World'. La familia de Kevin, su mujer e hijos, son parte central de la trama en 'The Leftovers'. A través de cada uno de sus miembros vamos viendo los efectos de lo que sucedió aquel 14 de octubre con el que arranca la historia.

Las críticas al piloto han sido de todos los colores. Algunas no le auguran un buen final. Otras, para empezar, hacen balance de pros y contras. Para otros, como para mí, es una incógnita, pero todavía es pronto para dar un veredicto. Habrá que darle algo de margen y volver al blog para fundamentar una opinión con más capítulos a la espalda. Por ahora, me tiene interesado por lo que puede llegar a dar.