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jueves, febrero 27

Inside Nº 9

Seguimos la racha británica con una serie muy especial. Es comedia, sí, pero no tiene ningún problema en cambiar de género cuando menos te lo esperas. Al frente, Steve Pemberton, actor y guionista al que hemos visto ya en el blog, que va de casa en casa, de número 9 en número 9, contando y protagonizando historias cómico-dramático-terroríficas que no pueden dejar a nadie indiferente. Y si me equivoco, pues nada, uno es humano (pero no me equivoco, no os dejarán indiferentes). Y tendrá segunda temporada.

Inside Nº 9
2014-

Pemberton suele meterse en proyectos raritos. Si no lo son, su personaje al menos suele serlo. Y si los ha creado él, todavía más bizarros. Así fue en 'Psychoville', donde todo se salía de madre, y con su personaje friqui en 'Whitechapel'. Junto a él está Reece Shearsmith, fiel compañero de aventuras televisivas. Para 'Inside Nº 9' han elegido un formato 'Black Mirror' (historias independientes en cada capítulo) y además se han dado a sí mismos un papel en cada episodio.

Lo suyo es la comedia. Les encanta, y si luego pueden mutarla y hacernos torcer el gesto, mejor que mejor. Todos tenemos un lado oscuro. Pemberton y Shearsmith tienen varios.

'Inside Nº 9' es un conjunto de historias que tienen en común el número de la casa donde se desarrollan, la mentes cómicamente retorcidas de sus creadores y el hecho ya mencionado de verlos interpretar a distintos personajes, capítulo a capítulo. Esa es la ligazón. Y el humor, claro. Y el drama. Y la sorpresa final con la que rematan cada episodio, el giro inesperado (a veces no tanto), que te hace seguir con el siguiente capítulo.

La serie está llena de caras conocidas, de colaboraciones en esas pequeñas historias extrañas de treinta minutos. Reconoceréis a Anna Chancellor ('The Hour', 'Spooks'), Luke Pasqualino ('The Musketeers'), a Katherine Parkinson ('The IT Crowd'), o a Oona Chaplin ('Game of Thrones' ,'Dates'), por poner algunos nombres.

Si fuera una serie al uso ahora os contaría la trama. Al menos cómo arranca. Aquí no es posible. O sí, bueno, podría deciros que en el primer capítulo vemos un juego incómodo, en el segundo un robo de guante... negro, en el tercero... No tiene sentido seguir. Mejor lo veis. Y si os gusta, la BBC ya ha mandado grabar más capítulos para una segunda temporada.