Google+ Críticas en Serie: The Blacklist

domingo, octubre 13

The Blacklist

Entre los pocos estrenos aprovechables de este otoño aparece una serie "semiprocedimental" con capítulos autoconclusivos pero con una trama continuada que engancha y con un personaje protagonista, interpretado por James Spader. El planteamiento entra dentro de la categoría de fantasmada yanqui pero, si lo aceptamos (como aceptamos '24' y similares), es de lo más entretenido. Ya ha sido renovada para una segunda temporada.

The Blacklist
2013-

En pocos minutos del piloto sabemos cuál va a ser el argumento central de la serie. Uno de los fugitivos más buscados por los servicios de inteligencia norteamericanos se presenta en las oficinas centrales del FBI y se entrega voluntariamente. Este hombre, Raymond Reddington, con el magnetismo que tienen las personas que parecen controlar siempre la situación en la que se encuentran, llega con una propuesta bien jugosa para los federales: les ayudará a detener a un montón de maleantes, los peores delincuentes que hay sobre la faz del planeta, si a cambio... En fin. Raymond llega con su Lista Negra, tan golosa, con exigencias al estilo Lecter, quid pro quo, y la primera se llama Elisabeth 'Clarice' Keen, que será la coprotagonista de la serie. Y paro de contar.

Llevaba mucho sin ver a James Spader y su imagen, para mí, era la que tenía hace veinte años en las películas 'Stargate' y 'Crash' (no lo vi en 'Boston Legal' y en las temporadas en las que participó en 'The Office'), así es que encontrarlo tan mayor (lo mayor que le toca ser, vamos) y sin su pelazo rubio fue todo un shock fílmico. A los cinco minutos su personaje se había comido el recuerdo y se convertía en el principal foco de atención de 'The Blacklist', la razón por la que vi el segundo capítulo, y luego el tercero. La agente del FBI es Megan Boone, una actriz poco conocida que aguanta como puede el nivel de su compañero de andanzas interpretativas.

La intenciones ocultas de Reddington y el poder que ejerce sobre el siempre idealizado FBI son el primer cebo de la serie. Luego llegaremos a la histora de la agente Keen y su novio, que imaginamos relacionada de alguna manera con la trama principal. Por último, tenemos las variadas cacerías de cada episodio, que tratan de ser originales; y la verdad es que por ahora lo son. Lo mejor hasta ahora es que la trama principal y la relación entre los protagonistas es suficientemente interesante como para que ver el resto merezca la pena. Si esta historia flojea más adelante, ver cómo capturan malotes por el bien de la humanidad no tendrá el más mínimo interés para un servidor. Spader y su personaje son el centro de atención, lo diferente en 'The Blacklist', y es mucha responsabilidad para este hombre. Veremos si los guionistas y el resto de personajes están a la altura.

Por ahora tiene chispa y la recomiendo. Si se vuelve anodina, sosainas y repetitiva, volveré para dar la voz de alarma. Como adelanto más arriba, la serie ha sido renovada para una segunda temporada.

Os dejo con el tráiler.

 

(Entrada Actualizada: 04/12/2013.)