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viernes, junio 21

Da Vinci's Demons

Si le damos el permiso a un guionista para imaginar lo que quiera sobre la juventud de Leonardo Da Vinci, le puede salir una serie muy loca. Una como esta. Mitos, magia, política, religión, mujeres, guerra, espionaje, sectas, drogas, sexo... Ni Dan Brown habría podido mezclar tantas cosas en uno de sus libros. Y claro, que nadie espere una serie histórica: Da Vinci's Demons es pura ficción. La cadena canceló la serie tras la tercera temporada.
2013-2015

Leonardo Da Vinci, Leo para los amigos, tuvo una juventud llena de aventuras. Y si no fue así, no importa, porque en esta serie ya se han encargado de hacerle una a medida, llena de acción, romance, misticismo e intrigas. Si Da Vinci levantara la cabeza, alucinaría con la historia que han imaginado para él. Y no es mala idea. Este genio está lleno de misterio y es una fuente inagotable de rumores, leyendas y chascarrillos históricos. Da mucho juego. ¿Cómo sería de joven? ¿Qué vida llevaría? La solución, imaginada, la tenemos en 'Da Vinci's Demons'.

Que quede claro que el contexto histórico en el que suceden las aventuras de este joven Leonardo se ajusta bastante a la realidad. La serie comienza en los tiempos en los que Leonardo Da Vinci trabajaba en el taller de Verrocchio, en Florencia, para el Príncipe de Florencia, Lorenzo de Medici, allá por el último cuarto del siglo XV. La época, los gobernantes, la situación política entre Roma y Florencia, las tensiones dentro de la propia ciudad en los que se desarrolla la trama de ficción de 'Da Vinci's Demons' son momentos y personajes históricos ciertos. Los guionistas también salpican la trama de ficción con hechos conocidos del personaje, algunos confirmados por documentos, otros simples rumores que han llegado hasta nuestros tiempos, como la invención de algunos artefactos o, por poner un ejemplo, la acusación de sodomía de la que salió absuelto y que consta en el archivo judicial que todavía se conserva.

Ficción y realidad van de la mano y no parecen llevarse mal, aunque a parte inventada sea un disparate. Un disparate de lo más divertido, claro. Entra la maraña de personajes y hechos históricos, se desarrolla la trama de la serie, cuyo hilo principal es la obsesión del personaje por encontrar un objeto mítico, perseguido tanto por el Papa de Roma como por Los Hijos de Mitra: el Libro de las Hojas. El libro y su madre, de la que tiene un vaguísimo recuerdo. El libro es el objetivo perseguido por todos los bandos, y en la búsqueda podemos encontrarnos, de paso, con un viaje a Valaquia para echar unas palabras con Vlad el Empalador, alias Drá..., entrar en los archivos secretos de El Vaticano donde encontrará la mítica..., o dar con un extraño mapa cuyo perfil recuerda mucho a un continente que todavía no... Como veis, cuando decía al principio eso de "imaginar lo que quiera" no bromeaba. En absoluto.

¿Y todo esto cómo es posible? Porque a la cadena Starz, que produce la serie junto a la BBC, le va mucho ese rollito histórico-fantástico-imposible, y a su creador y guionista, David S. Goyer, más todavía, que para eso es guionista de las últimas pelis de Batman y Supermán, de series reguleras como 'FlashFoward' o 'Threshold', y de la mítica y extraña 'Dark City'.

El plantel de la serie es mayoritariamente británico. Da Vinci es Tom Riley, un actor al que hemos visto en 'Monroe', y comparte escenas (de todo tipo) con la bella Lucrezia Donati, Laura Haddock. Como compañero de fatigas del prota, su particular Sancho Panza, está Zoroaster, el personaje de Greeg Chillin ('Inside Man'). En el papel del Lorenzo de Medici nos encontramos a Elliot Cowan ('Marchlands'), y en el de su mujer, Clarice Orsini, a Lara Pulver ('Spooks', 'True Blood'). Entre los malísimos miembros de El Vaticano, además del Papa Sixto IV (James Faulkner), que es un crack, está el odioso Riario, el jefe de los sicarios de la mafia católica apostólica y romana, el enemigo de Leonardo, aquí interpretado por Blake Ritson ('The Crimson Petal and the White', 'World Without End').

Para mí es una serie para echar el rato, un divertimento sin pretensiones, mezcla de acción, ocultismo religioso y casualidades imposibles. Con lo dicho, más un vistazo al tráiler que os dejo aquí, creo que será suficiente para decidir si le dais o no una oportunidad. (Por supuesto, los puristas de la Historia absténganse, ya que les puede provocar acidez estomacal.)