Google+ Críticas en Serie: Hannibal

sábado, mayo 25

Hannibal

Convertir un clásico del cine (de la literatura, en realidad) en una serie tiene sus peligros. Las comparaciones son inevitables y raramente caen a favor de la adaptación o remake. Raramente. Porque el personaje de Hannibal Lecter tiene y siempre tendrá para nosotros el rostro de Anthony Hopkins. Pero tanto la trama como el actor protagonista, Mad Mikkelsen, mantienen alto el nivel de este clásico de los asesinos en serie. La serie finalizó con la tercera temporada con un final cerrado a la altura de toda la serie.
Hannibal
2013-2015

La mayoría conocimos al doctor Hannibal Lecter cuando vimos 'El silencio de los corderos', la peli  de 1991 que adaptaba la novela de Thomas Harris escrita tres años antes. Pero el personaje tenía vida desde 1981, cuando se publicó la primera novela, 'El dragón rojo', de la que se toman los personajes para la serie que traigo hoy al blog. En el cine, tras la primera, llegaron las adaptaciones de la tercera novela, 'Hannibal', y de la primera, 'El dragón rojo', en forma de precuela, las tres con Anthony Hopkins en el papel del doctor Lecter. La cuarta novela salta a la infancia y adolescencia del personaje, y tuvo su adaptación al cine, 'Hannibal: El origen del mal', en 2007. Con la serie volvemos a los tiempos en los que le doctor era libre de matar, de sacar los órganos de sus víctimas y luego cocinar maravillas culinarias con ellos.

Hablemos de la serie. Hannibal es un personaje que entra en escena desde un segundo plano. Mads Mikkelsen ('The Hunt') tiene cara de malo y no hace falta que diga mucho para hacernos imaginar qué pasa por su cabeza. Es Lecter, puro y duro, y ya lo iremos viendo soltarse poco a poco. Se hará cada vez más presente.

El protagonista, de primeras, es Will Graham, el papel de Edward Norton en la peli, aquí de Hugh Dancy ('The Big C'). Will es un colaborador de la policía, con un tornillo flojo, que tiene la capacidad peligrosa y útil de meterse en la piel de los asesinos, de verlos desde dentro, lo que ayuda a resolver los siempre sangrientos crímenes que le toca investigar junto al agente Jack Crawford, el papel de Laurence Fishburne ('Matrix', 'CSI') que en la peli interpretó Harvey Keitel. El doctor Lecter, psiquiatra en activo, sabemos que tendrá peso (para eso es su serie) y lo va ganando poco a poco, creando una relación de lo más atractiva con Will. A estos dos personajes sumamos la psiquiatra amiga de ambos, la doctora Alana Bloom (Caroline Dhavernas), la periodista tramposuela Freddie Lounds (Lara Jean Chorostecki), la inquietante Abigail Hobbs (Kacey Rohl, 'The Killing') y la psiquiatra del doctor Lecter, Bedelia Du Maurier, interpretada por Gilliam Anderson ('Expediente X', 'The Crimson Petal and the White', 'The Fall'). Como secundaria también aparece Gina Torres ('Firefly', 'Suits') en el papel de la esposa de Crawford.

Llevar al personaje a la televisión, como decía, tiene sus riesgos. Más si es una cadena como la NBC, que vive de las audiencias más que las cableras (que cobran cuota). 'Hannibal' es una serie que tendría que estar en una cadena como la HBO, la AMC o incluso la Netflix. El riesgo de cancelación sería mucho menor. Y digo esto porque esta no es una serie para masas. Es inquietante. Sus personajes son casi todos inestables y, admitámoslo, las series con primeros planos de vísceras no suelen tener audiencias masivas. El ritmo, la música tensa siempre presente, la agonía constante de los personajes, sobre todo de Will y Abigail, la pausa controlada de Lecter y su exquisito gusto para cocinar un corazón humano y hacer que parezca de lo más apetitoso... Todo esto no encaja en un canal generalista, y si llega a tener segunda temporada casi seguro que no será en la NBC.

La relación que se va gestando entre Will y Hannibal, de amistad extraña, de dependencia psicológica, de intimidad entre dos personajes que no están bien de la cabeza pero que llevan su condición de muy distinta forma... es esta relación la que se convierte en la verdadera protagonista de la serie, con Abigail, la joven víctima siempre presente, que en cierta manera se une a la pareja para retorcer todavía más la trama. No digo más. Vedla y ya me diréis.

Renovaciones y final

Contra todo pronóstico, la cadena renovó la serie para una segunda temporada de trece episodios (de lo que me alegré mucho, claro). En la segunda temporada, el nivel de la serie creció todavía más (es una de mis imprescindibles) y la NBC la renovó para una tercera temporada en la que se desarrolla la trama del Gran Dragón Rojo, con Richade Armitage en el papel del asesino.

La audiencia no fue suficiente como para que la cadena apostara por ella para una cuarta pero la cerraron con un final a la altura, que la convierte en una de las Sobresalientes del blog.



(Entrada Actualizada: 29/08/2015.)