Google+ Críticas en Serie: Arrow

jueves, noviembre 15

Arrow

Las series de superhéroes suelen ser malas. Si no son malas, el simple hecho de ver a alguien en mallas las hace ridículas. Y si se llena de diálogos mil veces oídos, peor todavía. Pero da igual. A pesar de todo eso, las vemos, y a veces alguna sale mejor parada aunque nos quede el regusto de culpabilidad (qué hago yo viendo esto..., pero ahí sigues, delante de la pantalla). El personaje de cómic Green Arrow es el protagonista ahora de esta nueva adaptación, y va por ahí, a lo Jack Bauer, impartiendo justicia con su arco, sus flechas y su capucha de Robin Hood. Ha sido renovada para una cuarta temporada.

Arrow
2012-

CW, como ya hemos dicho alguna vez, suele hacer series malurrias. Pocas veces aciertan. Esta vez tuvieron mejor tino y les salió un piloto que se llevó las audiencias de calle. Y por qué, si los actores son malos y lo que vemos es casi lo de siempre... Para mí que a todos, o a muchos, nos gusta el héroe con cara de enfadado (Batman) que se juega el cuello porque no es antibalas (Spiderman), que tiene un concepto de justicia radical (Jack Bauer) y se quiere cargar (no se corta en matar) a todos los malos de su lista negra. Si además el chaval enseña músculo cada dos por tres, mejor: habrá más de una/uno que sólo con esas escenas amortice el desgaste ocular/neuronal y el consumo de electricidad que conlleva tragarse cada capítulo.

Aparte de los mencionados diálogos mil veces repetidos, personajes cuadriculados y malos poco originales, la serie está bien hecha (!). Tiene lo que tiene que tener una serie de superhéroes: un prota guaperas, físicamente superdotado, con un concepto claro del bien y del mal (de la época del Oeste americano, claro), con un disfraz de esos que permite que te vean la cara pero que nadie te reconozca (¿?), y con unos efectos especiales aceptables. Por supuesto no puede faltar el trauma que marca al héroe, la chica de la que está enamorado, un montón de malos de todos los colores, un policía que lo persigue y un acompañante y amigo, su Sancho Panza particular, que le echa una mano en su misión de serial killer majete.

Green Arrow es Oliver Queen (a más de uno le sonará, aunque no haya leído los cómics, porque ya CW lo incorporó a su 'Smallville'), el hijo de un millonario que se ha pasado cinco años perdido en una isla después de un accidente de barco en el que murieron su padre y su rollete (la hermana de su novia; ¡surprise!). Antes de su lustro sabático Oliver era un chaval que vivía la vida a tope, de juerga en juerga, sin importarle nada ni nadie. Tras su experiencia lostie, su personalidad (sus habilidades para matar, su masa muscular) ha cambiado y vuelve a la civilización con un plan: acabar con un montón de empresarios corruptos que están hundiendo su ciudad. El proceso de cambio de este chico es un misterio que se va desvelando con flash-backs convenientemente insertados entre las tramas de cada episodio. El actor que lo interpreta es el poco expresivo Stephen Amell, casi un desconocido para el común de los mortales. La exnovia, Laurel, es Katie Cassidy ('Gossip Girl', 'Melrose Place'), y el padre de esta, Quentin Lance, que además es el poli que persigue a Arrow, es Paul Blackthorne ('The River', 'The Dresden Files'). El guardaespaldas de Arrow, Diggle, es un ex 'Dexter', David Ramsey, y la madre, Moira, es Susanna Thompson ('Kings'). En la lista de actores y actrices de la serie, sorprende y agrada ver haciendo de malo al héroe de 'Torchwood', el capitán Jack Harkness, oficialmente John Barrowman.

Confesión. Cada vez que termino un capítulo decido que no veré el siguiente, y a la siguiente semana ahí estoy, viendo flechas volar y gente morir (echo de menos '24' y parece que este Robin Hood urbano cubre mis necesidades básicas de justicia por encima de la ley Made in USA).

La cadena ha confirmado que la serie cuarta temporada, en España la emite Calle 13, y seguro que espera hacerla durar como a su predecesora 'Smallville'. Veremos si tiene tanta suerte.