Google+ Críticas en Serie: Coma

domingo, septiembre 16

Coma

Traigo al blog esta miniserie, más como recuerdo al recientemente fallecido Tony Scott que por su calidad. Una buena idea, adaptación de la novela de Robin Cook y de la posterior película del mismo nombre, que se va malogrando con el paso de los minutos, a pesar de que nos la cuentan tirando de un montón de buenos actores, empezando por la pequeña de los Fisher, Lauren Ambrose.

Coma
2012

El pequeño de los Scott, siempre a su lado de su hermano en sus infinitas producciones, dejó algunos trabajos a medias antes de irse al otro mundo. Uno de los últimos que terminó fue esta miniserie de dos episodios, 'Coma', una readaptación de la novela de Robin Cook de 1977, que ya había saltado a las pantallas con la adaptación cinematográfica de Michael Crichton.

Para esta nueva adaptación, Scott contó con una buena plantilla de actores conocidos, aunque algo o muy venidos a menos: Richard Dreyfuss ('The Goodbye Girl'), el profesor y amigo de la protagonista; Geena Davis ('Telma y Louise'), la psiquiatra manipuladora, James Woods ('Ghosts of Mississippi'), el doctor rebelde, Ellen Burstyn ('Political Animals'), la extraña mujer con cara de mala...

Los dos protagonistas son la ya mítica Lauren Ambrose ('A dos metros bajo tierra'), que interpreta a la estudiante talludita Susan Wheeler (que parece que sabe más que todos los médicos, aunque no haya terminado la carrera), y el médico que la ronda (Michael Douglas en la peli), Mark Bellows, aquí interpretado por Steven Pasquale ('Rescue Me'), que curiosamente salió en un par de capítulos de 'A dos metros bajo tierra'.

La historia comienza cuando la estudiante Wheeler se da cuenta de que en el hospital donde está haciendo sus prácticas hay más casos de coma de lo que debería y que todos los pacientes que acaban así contratan los servicios de la clínica Jefferson, un lugar muy extraño donde se encargan de cuidar a los enfermos en este estado por un módico precio.

El primer capítulo pinta bien y el misterio de los comas es suficiente como para querer seguir viéndola, pero el segundo capítulo se va embarrando y llenando de obviedades argumentales y casquería (que es lo mejor que tiene, si tenéis estómago para aguantarlas).

En fin, ya me contaréis los que la veais, que lo mismo resulta que es una obra maestra y yo no me he dado cuenta.