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sábado, octubre 8

Silk

Volvemos con otra de abogados, esta vez made in England. Admito que estoy muy acostumbrado, como casi todos, a ver series de abogados norteamericanas y eso hace que a uno le suenen mucho sus estructuras judiciales, sus procedimientos y formas. Tras ver esta serie, está claro que en Inglaterra la cosa funciona de otra manera, y para entender 'Silk' casi hay que hacer un máster en derecho británico (exagero...). Después de tres temporadas, echaron el cierre, con un final sin final. En los USA se prepara un remake.

Silk
2011-2014

'Silk' es una serie británica y, como tal, de temporadas cortas e intensas. Seis capítulos le bastan y le sobran a la BBC para contar una buena historia con personajes interesantes. El responsable de la serie es Peter Moffat  ('Criminal Justice'), antes abogado que director, así es que el tema no le queda demasiado lejano a su experiencia. La audiencia ha sido lo suficientemente buena como para que la cadena encargue una segunda temporada que se emitirá en 2012. Pero hablemos un poco del argumento y los personajes.

Martha es una abogada que trabaja en uno de los departamentos jurídicos de Londres. Es una currante con olfato y muchas tablas. Comparte departamento con varios abogados y algunos jóvenes en prácticas. Entre caso y caso la vamos conociendo: vive sola, no tiene pareja y apenas tiene tiempo para pensar en ello, el trabajo lo es todo. Ahora su objetivo laboral es ser una silk. Esto significa alcanzar un status superior en el sistema judicial, ser una Abogada de la Reina (Queen's Counsel), que coloquialmente llaman silk ya que el cargo conlleva vestir una toga de seda. El papel de Martha Costello corre a cargo de Maxine Peake ('Shameless'). A su lado, su amigo y a la vez competencia para el puesto de silk, Clive Reader, en el que vemos a un conocido del blog, Rupert Penry-Jones ('Spooks', 'Whitechapel').

Al departamento llegan dos becarios con ganas de hacerse un sitio y coger experiencia: Niamh y Nick. A ella la conocemos de sobra por su papel de Ana Bolena en 'The Tudors', Natalie Dormer. Él, Tom Hughes, tiene muchas menos tablas. Y por encima de ellos, en un personaje realmente antipático, Billy, el abogado senior interpretado por Neil Stuke, que con el tiempo va cayendo mejor.

En esta serie vemos situaciones jurídicas que no solemos encontrarnos en sus primas hermanas yanquis. Por ejemplo, se puede dar el caso de que dos compañeros de bufete acaben enfrentándose en el juicio, algo realmente curioso. Además, aunque los abogados tratan de convencer al jurado de que les den la razón, sus discursos son siempre dirigidos al juez, no como en la justicia norteamericana en la que se dan sus paseos por delante del jurado y les hablan cara a cara. En los juzgados ingleses todo es mucho más formal y protocolario.

En 'Silk' los casos son la excusa para hablarnos de los protagonistas, sus relaciones, piques y competencias, pero no por ello dejan de presentarnos buenas historias. Los casos que se desarrollan plantean conflictos éticos a los personajes que también llegan al espectador y le hacen pensar un buen rato.

En fin, os dejo con Martha y sus amigos (y enemigos), sus dilemas, que son muchos y gordos, y su peluca retro de abogada (que todavía me cuesta mirar sin sonreír).

La serie cerró sus puertas al finalizar la tercera temporada. Una vez visto el cierre, se nota que no lo hicieron creyendo que la serie iba a terminar sino que nos dejan con un cliffhanger pensado para ser resuelto en una cuarta temporada. Es triste que una serie como esta no tenga un final decente. Sería necesaria una temporada más, o ni siquiera eso, uno o dos capítulos más que sirvieran para cerrar las tramas personales abiertas.

La cadena norteamericana ABC prepara un remake de esta serie. A ver cómo les queda...



(Entrada Actualizada: 01/11/2014)