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viernes, 13 de mayo de 2011

Los Borgia

En cuanto terminó con 'Los Tudor', el creador de la serie, Michael Hirst, se puso con Neil Jordan a contarnos los tejemanejes de otra de las grandes familias de la Historia, conocida por su poder, sus maniobras políticas y bélicas y, por supuesto, por la infinidad de rumores que les hacían estar siempre en boca de todos. La serie ha aguantado tres temporadas en antena (demasiado cara para seguir con ella una temporada más, dicen).

Los Borgia
The Borgias
2011-2013

Dejamos el poder real inglés para meternos en las tripas del Vaticano, donde se manejaban los hilos de lo que en el futuro sería Italia. El siglo XV está a punto de terminar y la Iglesia Católica está descabezada. Empieza entonces la lucha entre los cardenales por ocupar el trono de San Pedro y quedarse con el increíble poder que conlleva el cargo. Tanto es ese poder que los candidatos están dispuestos a hacer lo que sea por conseguirlo. Sforza, Orsini, Della Rovere... grandes apellidos, grandes familias que quieren ocupar el puesto vacante. Pero también están los Borgia, con Rodrigo a la cabeza.

Los Borgia (Borja, en realidad) fue una familia de origen valenciano que se hizo con las riendas del Vaticano, primero con Calixto III, y luego con el nombramiento de su sobrino, Rodrigo Borgia, como papa Alejandro VI, en 1492. La historia de esta familia, que ha sido llevada al cine no hace mucho por Antonio Hernández, da muchísimo juego, se mire por donde se mire. Intrigas, rumores, sangre y política son ingredientes que sumados a los personajes principales, César, Lucrecia, Juan y el propio Rodrigo, convierten a esta familia en la perfecta candidata a protagonizar una serie.

El cásting tiene a la cabeza, como Alejandro VI, al oscarizado Jeremy Irons ('La Misión', 'Lolita', 'El misterio de Von Bulow'). Es sin duda su principal baza, aunque a mí me parece que este actor con el paso del tiempo se ha quedado en la mitad (o menos) de lo que era. El resto de actores son poco conocidos. De César hace François Arnaud; de su hermana Lucrecia, Holliday Grainger; y de Juan vemos a David Oakes, que pasó por 'Los Pilares de la Tierra'. También nos suena mucho quien encarna al cardenal Della Rovere, Colm Feore, un eterno secundario del cine al que vimos también en '24'.

La serie empieza floja, con un doble capítulo en el que se cuentan demasiadas cosas, de manera torpe, con un guion deslabazado y un ritmo tremendamente cansino. Las críticas tras el estreno fueron muy variadas, pero personalmente coincido con la del compañero de El cine ha muerto: Neil Jordan es un director de cine que ha hecho cosas muy buenas ('Michael Collins', 'Entrevista con el vampiro') pero que ha tratado de llevar el lenguaje del cine a la televisión, y eso no suele funcionar. No obstante, tras ese comienzo, la serie va cogiendo un ritmo más llevadero y atractivo. Por ahora, la historia en sí de los Borgia es mejor que la propia serie.

Uno de los lugares comunes cuando se habla de esta familia es su leyenda negra, que incluye una truculenta historia de incesto entre Lucrecia y su hermano César (y también su padre, Rodrigo).

Como ya pasó con 'Los Tudor', la historia cambia bastante cuando los guionistas la convierten en serie. Ninguna de estos biopics ficcionados se libra de la crítica histórica y cuando leemos algunos de los "fallos" cometidos en la adaptación, el atractivo de la obra disminuye notablemente. Los rumores suelen ser convertidos en hechos y los anacronismos, falsedades e inexactitudes están a la orden del día. Y seguro que mucha gente los acaba tomando por verdades históricas contrastadas, que es lo peor. En 'Los Borgia' encontramos desde detalles sin importancia, como si fueron o no pintados unos cuadros, hasta cuestiones históricamente más relevantes, como el hecho de que el Papa nombrara a un gran número de cardenales para evitar una moción de censura, algo que no sucedió, o presentar su relación con su amante, la madre de sus hijos, como algo mal visto y que se ocultaba, cuando por aquel entonces no era así.

Algo que nunca terminará de convencerme, y esto ya es manía mía, es ver a actores anglosajones haciendo de italianos (o valencianos). Por muy buenos actores que sean, les falta sangre en las venas, y parecen cualquier cosa menos italianos.

Para muchos estos "peros" pueden ser suficientes para no ver esta serie. O simples detalles dignos de olvidar. Porque podemos simplemente sentarnos delante del televisor y disfrutar de los comportamientos protomafiosos de la época, de los planes de unos y otros por dominar la península, de los amoríos prohibidos, duelos a muerte y matrimonios de conveniencia para sellar alianzas, y de la hipocresía de la Iglesia de aquel entonces, que lo último en lo que pensaba era en sus creencias, porque el papa era una autoridad muy terrenal: era más como un rey. Corrijo, era mucho más que un rey, porque él los nombraba.

La serie no me terminó de enganchar y no pasé de media temporada. La audiencia y la cadena no coincidieron conmigo. La serie tuvo tres temporadas de vida, hasta junio de 2013, cuando la cadena decidió que les estaba saliendo demasiado caro seguir con ella. Neil Jordan quería cerrarla con una película, pero parece que no le van a hacer mucho caso.


(Entrada Actualizada: 06/06/2013.)