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domingo, febrero 13

True Blood

'True Blood' empezó siendo una serie de vampiros. Luego se convirtió en otra cosa. Tuvo una evolución que la llevó del orden al caos en siete temporadas. En el camino, aparecieron infinidad de personajes fantásticos, con sus taras mentales incluidas, todo con el sello reconocible de Alan Ball. Y muy loco todo. A pesar de sus altibajos, se mantuvo en emisión hasta la séptima temporada. Con todos sus defectos, no se puede discutir que hicieron algo distinto y divertido en muchas ocasiones.

2008-2014

Es la serie de vampiros más loca de la televisión. Y digo loca porque uno nunca sabe con qué se va a encontrar cuando empieza cada nueva temporada. Su creador Alan Ball ('A dos metros bajo tierra') cogió la novela de Charlaine Harris, "Southern vampire", y nos la plantó en la pantalla dándole su toque personal, tan reconocible por quienes seguimos su trabajo.

La serie llegó y triunfó. Anna Paquin ('El Piano', 'X-Men'), que en mi opinión es la peor actriz de la serie y no parece querer hacerlo mejor, hasta se llevó un Globo de Oro por su papel en la primera temporada, que sumó a su Óscar por 'El Piano'. Pero hablemos primero del argumento.

Foto con posado vampírico.
En 'True Blood' nos encontramos con un mundo en el que los vampiros ya no están ocultos, o no tanto, ya que no necesitan matar para tener su dosis de sangre (aunque muchos lo siguen haciendo). “True Blood” es el nombre de la sangre sintética embotellada que, aunque no tan rica como la natural, les aporta a los vampiros los nutrientes necesarios que hasta ese momento tenían que sacar de la sangre humana. Este brebaje (está malísimo, dicen) es lo que ha permitido que los vampiros salgan a la luz (es un decir) y se conviertan en la nueva minoría odiada por los racistas de turno. A lo largo de la serie, vamos sabiendo de las repercusiones políticas y sociales que están teniendo los vampiros en el día a día del país. Están organizados y tienen que defenderse de los que no los quieren entre los humanos. Pero no es todo tan sencillo. Tanto entre los vampiros como entre los humanos, hay quienes no aceptan el nuevo orden social.

La hay de todo tipo. Esta es B Negativo.
Pero las implicaciones políticas y sociales de la llegada de los vampiros quedan muy lejos de Bon Temps, el pueblo de Luisiana donde transcurre la mayor parte de 'True Blood'. En este pueblo vemos la pequeñas historias de sus vecinos, bastante truculentas, ya que parece que allí pasa todo lo raro que podría pasar en el mundo. La llegada de Bill Compton y de sus amigos (y enemigos, sobre todo) revoluciona el día a día del pueblo.

Bill (Stephen Moyer) es un vampiro con un pasado oculto que llega (vuelve...) al pueblo para instalarse. Allí conoce al resto de personajes, empezando por Sookie, la chica de la serie, que tiene una habilidad fuera de lo común (que no desvelaré). Tara es su mejor amiga, y se pasa la serie metiéndose en líos (es un personaje odioso). Jason (Ryan Kwanten) es el hermano de Sookie y uno de mis preferidos: es muy bobo pero un buenazo. Sam (Sam Trammell) es el dueño del bar donde trabajan Sookie, Tara y su primo Lafeyette, otro de los personajes geniales de la serie, que además de cocinero trafica con algo muy preciado por algunos humanos: la sangre de los vampiros, la droga de moda, difícil de conseguir pero con unos efectos flipantes en quien la consume.

La ley en el pueblo tiene un curioso defensor (otro buen personaje), el policía Andy Bellefleur, al que reconoceréis por su paso por 'The Wire' (Chris Bauer). Uno de los personajes preferidos por los/las fans es Eric Northman, uno dos jefes vampiros de la zona (existen distritos, reinos y demás), interpretado por el guapo Alexander Skarsgård ('Generation Kill').

La serie tiene altibajos miles en el desarrollo de la historia, como si no tuvieran realmente claro por dónde la van a llevar y los guionistas decidieran por impulsos qué va a pasar en el capítulo siguiente. Estos cambios son más bruscos cuando cambiamos de temporada. Da la impresión de que todo fuese una broma en la mente retorcida de Alan Ball y sus amigos guionistas. Aunque la presentan como un drama, 'True Blood' tiene grandes momentos de comedia del absurdo, por los personajes en sí y por alguna de las historias que nos cuenta. Cuando trata el romanticismo entre los personajes, pareciera que el propio creador quisiera burlarse de esas series y películas de vampiros adolescentes tan de moda. La serie, y creo que no me equivoco al decir esto, no tiene comparación posible con nada del género vampírico visto anteriormente. Y sólo por esto, ya merece ser probada (¿succionada?).

'True Blood' comenzó con buenas temporadas y fue degenerando al ritmo en el que lo hacían las mentes de sus guionistas. Los que la seguimos hasta su cierre lo sabemos bien. Su final, discutido como todos los finales, en mi opinión, fue mejor de lo que esperaba. Siete temporadas de locura y muchos buenos momentos.




(Entrada Actualizada: 10/09/16).