Google+ Críticas en Serie: Lights Out

jueves, febrero 17

Lights Out

Se terminó 'Friday Night Lights' y sin casi darle tiempo a irse apareció otra serie de deporte en la que, como en aquella, el deporte no lo es todo. Las dudas sobre su supervivencia eran las habituales cuando aparece una serie nueva, aunque yo personalmente era optimista. Pero los agoreros acertaron: la serie no fue renovada para una segunda temporada, aunque se despidió con un final más que aceptable. Es por esto que la sigo recomendando: es una serie para no perderse.
2011 RIP

El fútbol americano no era lo mío. Tampoco lo es el boxeo. Como espectador habitual de varios deportes, os digo que no gasto ni un minuto en ninguno de los dos mencionados. Pero llegó una serie de fútbol americano en la que lo más importante, pese a estar constantemente hablando del deporte, era todo lo demás, y me enganchó (y mira que le saqué defectos). No voy a compararlas más (un deporte, una familia y para de contar), porque nada más tienen que ver.

Padre e hijo.
En 'Lights Out' tenemos a un boxeador retirado hace cinco años, Patrick 'Lights' Leary, que fue campeón pero que dejó de serlo en un combate recordado por todos por lo igualado de los púgiles y por lo discutido del resultado. Desde entonces vive con su familia en su mansión, ayuda a su padre en el gimnasio que regenta y tiene planes urbanísticos con su hermano Johnny, que además es su contable. Pero no todo puede ser positivo: el prota no anda bien de salud. La carrera de boxeador conlleva sus riesgos y las secuelas no son raras en quienes han recibido muchos golpes en la cabeza. Nos recuerda un poco a la experiencia final de Rocky Balboa, famosillo en su zona, haciendo bolos, firmando guantes, echando de menos el boxeo... Pero lo que podría ser una vida acomodada parece que puede dejar de serlo. El problema: el dinero, lo de siempre. Además, el boxeador con el que perdió aquel combate, Reynolds, lo va retando por la tele para volver a combatir por el título, cosa que también desestabiliza a su familia.

La serie es un drama con todas las letras, la historia del ganador venido a menos que tiene que cuidar de su familia, de toda, porque él siempre ha sido la fuente de ingresos de todos ellos, de su hermano, de su padre, su mujer, sus hijas... y todo se puede venir abajo si no hace algo.

El papel de 'Lights' corre a cargo de Holt McCallany, un secundario del cine ('En el punto de mira', 'Tres reyes') y de las series ('Héroes', 'CSI', 'Freedom'), que tiene toda la pinta de boxeador y que se mantiene en forma. El personaje del padre, Pops, lo interpreta un veterano y conocido actor, Stacy Keach (¡el mismísmo Mike Hammer!). A la esposa del prota, Theresa, le da rostro Catherine McCormack ('28 semanas después'), y al hermano Pablo Schreiber ('The Wire', 'Orange is the New Black').

'Lights Out' es de esas series que va cogiendo poso conforme van avanzando. Tiene un buen ritmo y no pretende sorprendernos cada dos por tres con giros dramáticos inesperados: sabemos lo que hay y lo importante es cómo lo cuentan. Aunque el peso de la historia cae en 'Lights', el resto de personajes, sobre todo la familia, son importantísimos ya que condicionan las decisiones del boxeador. Toda una familia depende de él y tiene que hacer lo que sea (lo que sea) para conseguir dinero, aunque ello conlleve quedarse sin su apoyo.

Cancelación y final
Cada año toca llevarse alguna cancelación de este tipo, de las que duelen. A pesar de la calidad de la serie, la cadena FX optó por no renovarla para una segunda temporada. No obstante, 'Lights Out' tuvo un buen final, que deja un sabor agridulce a los que querríamos seguir disfrutando de ella, y que no me hace dejar de recomendarla a los lectores del blog.

¡Larga vida (imaginaria) al gran Patrick 'Lights' Leary!




(Entrada Actualizada: 14/09/16).