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miércoles, septiembre 15

Memphis Beat

Si algún día etiqueto las series siguiendo algún tipo de clasificación por calidad 'Memphis Beat' la incluiré en la de "medianías". No destaca por nada ni es una serie mala. Está ahí. La puedes ver, no hace daño ni engancha. Sobrevive. Quizá por eso no ha superado su segunda temporada. El gancho era ver a Jason Lee después de su andadura por 'Me llamo Earl', y el planteamiento no era malo, pero le faltaba chispa.
2010-2011

Cuando 'Me llamo Earl' fue cancelada, Jason Lee no tuvo que esperar demasiado para tener un nuevo proyecto televisivo. De flipado kármico pasó a detective-cantante, que aunque suene a Ford Farlaine, no ha resultado ser un personaje cómico, sino un detective del departamento de policía de Memphis con buen olfato que investiga todo tipo de casos y que actúa de vez en cuando en un local de la ciudad con su guitarra y sus versiones a lo Elvis.

En la serie, que tiene como productor ejecutivo a George Clooney, las historias son bastante comunes; yo diría que incluso sosas. El personaje de Lee, Dwight, trabaja junto a su compañero, White, y bajo las órdenes de una jefa dura a ratos, que es interpretada por Alfre Woodard ('Mujeres desesperadas', 'My own worst enemy'). Además, de por medio está su ex mujer y su madre, como referencias de lo que es su vida fuera del cuerpo de policía. Y poco más.

La serie es procedimental, aunque vemos una trama personal en la relación del prota con los personajes, claro, insuficiente del todo para incluirla en la categoría de serializadas. Como serie policiaca no aporta nada nuevo y tampoco tiene un personaje dramáticamente fuerte que atraiga espectadores. Así es que si queréis verla para pasar el rato es una opción, aunque no de las mejores. No sé si aguantará en pantalla una segunda temporada: lo consiguió, pero no llegó a la tercera.


(Entrada Actualizada: 15/06/2013.)