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jueves, noviembre 5

Sons of Anarchy

Aunque el título de la serie pueda sonar a algo político, nada más lejos de la realidad. 'Sons of Anarchy' es el nombre de un club de moteros, de los de chupa de cuero y Harley, que tras las puertas de su taller esconden negocios más que turbios. Es una serie de personajes, de luchas de poder, traiciones y muchos líos que suelen acabar con heridas de bala, algunas mortales. La serie finalizó con la séptima temporada.

Sons of Anarchy
2008-2014

'Sons of Anarchy' es una producción de Kurt Sutter quien tras acabar 'The Shield' se pasó de los polis corruptos a los criminales que imponen su ley, siempre manteniendo ese  punto de realismo y dureza, que al fin y al cabo es su sello. La estructura de la serie y personajes está inspirada lejanamente en Hamlet. El que conozca la obra podrá encontrar en los personajes de la serie su equivalente del drama shakespeareano. Vamos a los detalles.

En Charming, un pueblo ficticio del norte de California, el club de moteros controla casi todo lo ilegal que allí sucede. Son los SAMCRO (Son of Anarchy Motorcycle Club, Redwood Original). Su negocio principal es el tráfico de armas y sus enemigos, además de la fuerzas de la ley, son los Mayas, unos moteros mejicanos, y un grupo de neonazis llamados Nords. Aunque criminales como los que más, se consideran los protectores del pueblo y no permiten que nada ni nadie rompa la paz allí.

El protagonista guaperas, Jax (Charlie Hunnam), es el vicepresidente del club e hijo de uno de los fundadores, ya fallecido. El presidente, Clay (Ron Pearlman, el inconfundible gigantón de 'La ciudad de los niños perdidos'), es ahora la pareja de Gemma (Katey Segal, de 'Matrimonio con hijos'), la viuda y madre de Jax.

La historia gira en torno al club y a Jax, quien por galones será su próximo presidente. A Jax se le juntan muchas cosas: su ex, Tara (Maggie Siff, de 'Mad Men', 'Billions'), vuelve al pueblo; su otra ex, Wendy (Drea De Matteo, una sopranera), acaba de tener un hijo suyo; además encuentra un libro escrito por su padre en el que desvela pensamientos bastante críticos con el club; encima otro ex de Tara viene al pueblo para recuperarla (a los seguidores de 'The Shield' les sonará bastante); el negocio de venta de armas no anda tan bien como debería... En fin, que ya desde un principio la historia presenta una trama compleja y atractiva.

Violencia sin censura, lealtades tribales y familiares, humor negro a espuertas, mentiras que se van desenterrando, acción sobre dos ruedas y muchos odios cruzados con balas: la serie tiene de todo, incluidos unos cuantos buenos personajes y guiones que van cogiendo profundidad conforme pasan las temporadas.

A la serie irán llegando con el paso de los capítulos algunas caras conocidas, como la de Dani Trejo ('Desperado', 'Machete') o Jimmy Smits ('El Ala Oeste', 'Dexter').

Tres curiosidades: el propio Sutter interpreta un personaje en la serie, un SoA muy chungo, Otto; y el actor que interpreta a Jax es inglés, así es que su acento es fruto de un durísimo trabajo (sólo por eso ya se merece un premio); y la última, la más penosa, uno de sus actores secundarios, Jonnhy Lewis, fue encontrado muerto en extrañas circunstancias en 2012.

'Sons of Anarchy' es muy irregular pero los que caímos en sus redes desde el principio no podemos dejarla. Sus altibajos no me quitan las ganas de verla porque sé que el guion acabará dando un giro de esos que te dejan con una sonrisa tonta en la cara después de que los guionistas hayan estado jugando con el drama durante toda la temporada. Los objetivos del protagonista, proteger a su familia y mantener el club vivo sin meterse en líos, son el motor de la serie, la guía de cada temporada. Una misión bastante difícil de cumplir que mantiene a los más fieles capítulo tras capítulo.

Después de mucho (demasiado) tiempo Katey Sagal consiguió llevarse el Globo de Oro en 2011 por su papel en la serie. Muy merecido.


Sobre el final (sin spoilers)
'Sons of Anarchy' empezó siendo una serie atractiva, diferente, que enganchaba. Sus personajes fueron cogiendo peso y alguno será de los que se eche de menos. Las tramas, sin ser de lo más originales, acompañaron. Pero no ha sido regular y eso le ha pesado. La serie ha tenido temporadas buenas, regulares y malas. Yo he sido un incondicional, de los que la ha seguido viendo a pesar de verla ir a menos, de embrollarse en tramas cada vez más absurdas y repetitivas. Aun así la he seguido hasta el final, sin esperar demasiado del cierre del historia.

Si han estirado la idea siete temporadas, con todo lo que ello conlleva, no podemos esperar que el final esté a la altura de las mejores temporadas. Tampoco es un final para olvidar. Después del giró con el que terminó la sexta temporada y la deriva del protagonista, el drama, que ha acompañado a los SoA desde el primer minuto, tenía que estar presente. También había que dejar alguna puerta abierta para que no todo fuera oscuridad. Aunque se le puede acusar de excesivamente teatral e incluso absurdo, no creo que hubiera muchas más opciones para cerrar la historia. Podría haber sido distinto en la forma, pero no en el fondo.

Por los buenos y por los malos momentos de la serie, siempre recordaremos a SAMCRO.



(Entrada Actualizada: 23/07/16.)