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domingo, octubre 25

Bored to Death

Un extraño y woodyallenesco escritor fracasado decide meterse a detective sin licencia justo después de que su novia lo deje porque bebe demasiado vino blanco y fuma porros. Muy loco, ¿verdad? Pues bien, de esto va, muy resumidamente, 'Bored to Death', esta serie de la casi siempre genial HBO y que tras tres temporadas fue cancelada con una posibilidad bastante probable de saltar a la gran pantalla y terminar ahí con las aventuras y desventuras del detective aficionado Jonathan Ames.

Bored to Death
2009-2011

'Bored to Death' es una comedia de las que no hace reír. No me malinterpretéis: es una comedia, es graciosa y tiene grandes momentos pero... Me explico más abajo.

El protagonista, como decía al principio, es un escritor que tras la ruptura de su relación amorosa decide anunciarse como detective en internet. El personaje, Jonathan Ames (se llama igual que el creador de la serie...), es un inseguro y esmirriado judío neoyorquino con un tornillo medio flojo que necesita ganar pasta como sea. El personaje es interpretado por Jason Schwartzman, actor conocido por protagonizar la curiosa y llena de buenos actores 'Extrañas Coincidencias'. Su mejor amigo, Ray, es quizá el personaje más cómico de la serie. Se le podría definir como el típico neurótico neoyorquino. El actor que lo encarna, Zach Galifianakis, que se dio a conocer con su 'Resacón en Las Vegas'. El triplete de actores se completa con Ted Danson (revivido gracias a 'Damages'), George Christopher, que vuelve a la comedia con el papel de mentor-amigo rico del protagonista obsesionado por fumar hierba. Tres personajes muy grandes que conforman un grupo de lo más peculiar.

'Bored to Death' está llena de diálogos rápidos, inteligentes, muy distinta de las comedias habituales con risas enlatadas, las escenas son graciosas, los personajes, unos más que otros, también, pero sacan, como máximo, alguna sonrisa. Cuando decía que es algo woodyallenesco me refiero a eso. Se dan diálogos graciosos, situaciones absurdas y guiones más o menos enrevesados, pero no está hecha para troncharse de la risa. Y puede que ese sea el objetivo: personajes neuróticos, situaciones inesperadas y extrañas (Jim Jarmush, el director de cine -que hace de sí mismo en la serie-, da un guión al protagonista para que lo revise y éste lo deja accidentalmente tras el sofá de un psiquiatra, padre de un rollito adolescente de una noche...), diálogos trabajados y sonrisas algo intelectuales (otro día definiremos eso de "sonrisas intelectuales", pero seguro que ya sabéis a qué me refiero). Recuerda algo al tipo de humor de las pelis de Wes Anderson, para el que el actor protagonista ha trabajado en títulos como 'Los Tenenbaums' y 'The Darjeeling Limited'.

En mi opinión le falta una marcha más: me da la sensación de que podría ser muy buena si arriesgaran un poco más con sus puntos absurdos, si estrujaran un poco más a los personajes y sus neuras. No obstante, merece la pena tal y como es aunque, precisamente por lo dicho, porque no es un tipo de humor de masas y aporta algo distinto al catálogo de comedias que ofrece la TV.

Como adelanté más arriba, la serie estuvo en emisión tres temporadas, tras las cuales la HBO decidió dar carpetazo y cerrar el chiringuito. No obstante, la idea de acabarla en el cine sigue en pie y, por lo leído, su autor está en pleno proceso creativo para llevar a Ames y a sus colegas a la gran pantalla (pero estamos en 2016 y de la peli no sabemos nada... snif).




(Entrada Actualizada: 23/07/16.)