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viernes, agosto 28

Dexter

Cuando me encontré con esta serie hace unos años lo primero que pensé fue que no era como las demás. Ni la serie ni, sobre todo, el personaje protagonista. Los que la habéis visto sabréis de qué os hablo. Es muy raro ver a un antihéroe (o un héroe tremendamente retorcido y patológicamente perturbado) como protagonista de una serie, y que consiga ganarse al espectador como Dexter hace. Un par de Globos de Oro y siete temporadas después, esperamos su octava y última dosis.

Dexter
2006-2013

Todo empezó cuando el escritor Jeff Lindsay creó en 2004 el personaje de Dexter en su novela 'Dexter: el oscuro pasajero'. Así comenzó la que lleva camino de ser una larga serie de novelas (ya van seis) y que dos años después de su publicación se convirtió en la serie de televisión que vamos a destripar en el blog.

Al frente de la serie tenemos a James Manos, Jr., guionista y productor ('Los Soprano', 'The Shield'), y como cabeza de cartel, a Dexter Morgan, perdón, a Michael C. Hall, el hermano maquillador de cadáveres de la genial 'A dos metros bajo tierra' y ahora especialista en sangre para la policía de Miami (y asesino en serie en sus ratos libres). Junto al protagonista aparecen varios personajes, compañeros de trabajo casi todos, entre los que destaca el de su hermana Debra (su exmujer en la vida real, valga el cotilleo), Jennifer Carpenter, también policía y desconocedora por completo de su oscuro secreto, y el personaje de su padre, muerto antes de comenzar la serie pero que aparece de vez en cuando en los recuerdos de infancia, como guía que intenta domesticar de alguna manera los instintos de Dexter.

Dexter tiene un secreto. Lo conocemos nada más empezar la serie. Además de ser un policía especializado en casos con sangre, siempre ha tenido la necesidad (su oscuro pasajero) de matar. Si su vida no hubiera sido como fue, Dexter, deducimos, sería un asesino en serie despiadado, que acabaría siendo atrapado por la policía por culpa de su curiosa necesidad. Pero tuvo la suerte de ser hijo de un policía y que éste le enseñara un código que le impidiera ser atrapado, así como una manera de enfocar sus tendencias homicidas hacia el 'bien', por decirlo de alguna manera. Siguiendo este código Dexter mata, pero con criterio, de forma que sus víctimas son siempre (¿siempre?) criminales que se lo merecen, según su baremo, claro.

La serie muestra al personaje de manera que el espectador acaba siendo cómplice de todo lo que vive Dexter, de su farsa constante y de sus crímenes. Para hacerlo nos muestra al personaje desde dentro. Así, vemos siempre lo que piensa, en primera persona, ya que él mismo es el narrador que nos va guiando a lo largo de la serie; así es que somos los únicos que sabemos cómo lo siente y cómo se enfrenta a su deseo de matar. Consigue que el espectador empatice con él y que, a pesar de ser un asesino, lo veamos como el 'bueno' de la serie (aunque realmente sea el 'menos malo').

La comisaría en la que trabaja Dexter está en Miami. Esto añade un punto latino: se habla bastante en español, en el gran número de actores-personajes de origen cubano de la serie y la en la misma banda sonora (nada que ver con el horterismo de 'Miami Vice').

La serie está cuidada en todos los detalles. Como ejemplo claro destaca esa pequeña obra de arte que son sus créditos. Como sucede en 'True Blood', la serie empieza dando fuerte desde la presentación de la serie. En el caso de Dexter su calidad le hizo ganar un Emmy en 2007.

Las dos primeras temporadas están basadas en las dos primeras novelas de Lindsay. En mi opinión son las mejores, las dos. En cambio con la tercera no han seguido el mismo esquema y se nota. Se han separado de la serie de novelas y han seguido explotando el personaje, aunque no termina de convencerme. No digo que la tercera temporada sea mala, pero sí algo peor que las dos primeras. Hasta la séptima temporada, la serie va dando bandazos, embrollándose, alternando "malos" geniales (el de John Lithgow, por ejemplo) con mediocres, y subtramas interesantes con otras que sería mejor olvidar.

La octava temporada será la última así es que espero que sepan cerrarla debidamente y dejarnos un buen (y sangriento) sabor de boca.

Sobre el final
Lamentablemente, las buenas temporadas que nos dio 'Dexter', alternadas con otras más mediocres, han desembocado en un final olvidable que deja un mal sabor de boca. El personaje degeneró y la última temporada ha sido realmente desastrosa, ridícula incluso. 'Dexter' no se merecía esto.



(Entrada Actualizada: 22/07/2016.)