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jueves, febrero 26

De vampiros

Siempre me han gustado las historias de vampiros. No hasta al punto de vestirme de uno de ellos y pasear por la calle poniendo caras de sanguinoyonqui pero sí, me gustan. Eso ha hecho que me trague mil y una películas y series relacionadas con el tema. Muchas malas. Algunas buenas. Pocas realmente buenas. Como hasta ahora, hablaré de las series y, siguiendo el orden bloguero, empezaré hablando de la más reciente.



Crónicas vampíricas
2009-
vampiros adolescentes con las hormonas a flor de piel

El éxito de la película “Crepúsculo” y los libros previos ha desempolvado la serie de historias de Lisa Jane Smith, Crónicas vampíricas, que será convertida muy pronto en una serie. Puede ser todo un pelotazo... para los quinceañeros. La serie será algo parecido a la película mencionada. Vampiros adolescentes monísimos, amores entre humanos y vampiros, etc. Una manera como otra cualquiera de ganar dinero. Cuando salga y le eche un vistazo veremos qué os cuento.

El tipo de vampiro que supongo aparecerá en esta serie es el vampiro romántico descafeinado, al estilo 'Entrevista con el vampiro', sólo que en modo adolescente.

Being human
2008-
freaks que no quieren serlo

Esta serie inglesa de la BBC, recién estrenada, rompe un poco con lo que se ha estado haciendo hasta ahora en cuanto a series en general y vampíricas en particular. La historia, en resumen, es la de tres compañeros de piso: un vampiro, un hombre lobo y el fantasma de la antigua inquilina, y narra sus intentos por llevar una vida lo más humana posible. La serie empieza con pocas pretensiones y en la segunda temporada se lo toma más en serio.

Aquí, por lo visto hasta ahora, los vampiros por regla general son de los que no se llevan bien con los humanos, a los que consideran seres inferiores. La excepción por ahora es el protagonista, que intenta no ver a los humanos como comida y se relaciona con ellos con más o menos normalidad. Además, y es curioso, sobrevive sin beber sangre y la luz sólo es una molestia, no es mortal.

True Blood
2008-
vampiros al descubierto, racismo vampírico, y un asesino en serie

Supongo que esta la conocéis bien. Supone otro éxito de la cadena norteamericana HBO y de su creador Alan Ball ('A dos metros bajo tierra'). La serie está basada en la novela "Southern vampire" de Charlaine Harris. La primera temporada le ha reportado a su protagonista, Anna Paquin el globo de oro a la serie dramática. A esta actriz la recordaréis por su participación en "El Piano", papel por el que se llevó el Óscar, y en la serie de películas X-Men. En 'True Blood' se hace convivir a vampiros y humanos. Los vampiros ya no están ocultos, o no tanto, ya que no necesitan matar para tener su dosis de sangre. Existe la “True Blood”, una sangre sintética que, aunque no tan rica, les aporta los nutrientes necesarios para no necesitar la de los humanos. Esto hace que salgan a la luz y se conviertan en la nueva minoría odiada por los racistas de turno. El impacto de este cambio social se ve en la reacción de la gente del pequeño pueblo de la USA profunda en el que se desarrolla la serie. La llegada de un vampiro “pacífico” y su relación con los miembros del lugar, en particular con la protagonista, es un ejemplo de cómo la gente se toma la aparición de estos míticos seres en el mundo real. La serie tiene altibajos en el desarrollo de la historia, como si no tuvieran realmente claro por dónde la van a llevar. La trama principal de esta primera temporada gira en torno a un asesino en serie. No digo más. A pesar de estas vacilaciones argumentales, la serie merece la pena (para muchos, lo mejor son los créditos de presentación). En junio está previsto el comienzo de la segunda temporada.

En esta serie los vampiros son de todo tipo. Los hay que se organizan políticamente para defender sus derechos y limpiar su imagen histórica; o que mantienen sus tradiciones tribales y gastronómicas; o que quieren integrarse más o menos en la comunidad humana; o que simplemente pasan el tiempo viendo al televisión. Sus puntos débiles son la luz y las estacas. Cruces, ajos y demás les resbalan.

Moonlight
2007 RIP
el vampiro detective

Hay series que empiezan bien (bueno, más o menos bien), que se ganan sus seguidores y de pronto... desaparecen. Esta es un claro ejemplo de ello. La serie aguantó una temporada. Dieciséis capítulos y se acabó. Y la verdad es que podría haber durado más. Hasta hubo una campaña a favor de que se retomara, sin éxito, claro. La serie cuenta la historia de un vampiro, el protagonista, que trabaja de detective y que tiene cierta obsesión por el personaje femenino, al que salvó siendo ella niña de las garras de su ex mujer, la vampiresa que lo convirtió en chupasangre.

En la serie no se ven demasiados vampiros. El protagonista no mata para conseguir sangre, pero la bebe, por necesidad. La luz también les daña. No obstante los hay que mantienen su instinto chupasangre.

Buffy (y Ángel, 1999-2004)
1997-2003
la cazavampiros adolescente que salva al mundo todos los días

En fin. Son ya un clásico. La primera dio paso a la segunda (spin-off, lo llaman en el argot los profesionales del sector). Como ya parece tradicional (realmente no lo es) parece que hay que jugar con la posible relación amorosa entre vampiro y humana. Esta vez la protagonista es la cazavampiros. En esta serie es un elemento más, porque la serie desarrolla en sus siete temporadas (hay una octava en cómics) mil historias. Aunque ya sabréis de qué va, os lo resumo: cada generación nace una cazavampiros y en la serie le toca a Buffy (Sarah Michelle Gellar, nominada por el papel al globo de oro en 1998), una estudiante de instituto que se rodea de un grupo de amigos que le ayudarán en sus misiones, y protegida y guiada por el bibliotecario del instituto, que se convierte en su entrenador, por llamarlo de alguna manera. El vampiro “bueno” es Ángel, interpretado por David Boreanaz (más conocido ahora por su papel en Bones), y claro, se enamora de Buffy y ya tenemos el lío. A lo largo de las siete temporadas Buffy salva al mundo unas mil veces aproximadamente, su amiga se hace bruja y hasta descubre que hay más cazavampiros por ahí. La serie tiene a veces puntos absurdos, incluso surrealistas, en los que mezclan humor, acción y diálogos que rompen con la seriedad de la trama principal.

Excepto Ángel y alguno más, los vampiros en esta serie son malignos y habituales consumidores de sangre. Los puntos débiles son los habituales.

El personaje de Ángel tuvo tanto éxito que se ganó una serie propia. A lo largo de sus cinco temporadas (con una sexta en cómic) Ángel ejerce de detective privado paranormal (al fin y al cabo es un vampiro, qué se más se puede esperar), ayudado por otros personajes, algunos traídos de la serie de Buffy.

El pequeño vampiro
1985 (1993)
recuerdos de infancia


Sobre vampirismo se ha hecho de todo, sobre todo en el cine, pero entre mis recuerdos de infancia está esta serie: El pequeño vampiro. Esta serie de producción alemana-canadiense de 13 capítulos se basaba en una serie de novelas infantiles que han vendido más de diez millones de copias en todo el mundo. En 1993 tuvo una segunda entrega y en 2000 se rodó una película. De entre mis recuerdos de aquella serie me viene siempre a la cabeza la imagen del niño vampiro, Rüdiger se llamaba, entrando por la ventana de la habitación de su amigo Anton con el que vive sus aventuras.


No están todas las que hay, claro, pero bueno, son un buen ejemplo de las más recientes y se ve un poco por dónde va el género vampírico en la televisión.